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Monday, July 24, 2006

11 de julio: No se olvida


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Mensaje enviado por nuestra compañera América Del Valle, el 11 de julio de 2006 a San Salvador Atenco (audio en: http://mx.geocities.com/mensajes4_america/11_11_julio.mp3 )
11 de julio: No se olvida
Desde algún lugar; mis pies se guían por el surco de la dignidad, mis manos abrazan la libertad, sigo sus pasos, su valentía, su letra de acción que escribe: NI UN PASO ATRÁS.
Hoy se cumplen cinco años de aquel día irremediablemente memorable en nuestras vidas. 11 de julio de 2002, sin una certidumbre más precisa que la defensa de la tierra a toda costa y la liberación de los presos políticos que cayeron en las garras del entonces Arturo Montiel Rojas, el mismo verdugo que le extendió la alfombrilla en el 2005 a Enrique Peña Nieto.
11 de julio de 2002 ya es para nuestros pueblos una fecha imborrable al igual que muchas otras que en estos últimos cinco años de camino, nos han alcanzado. Este día, se sintetizó una larga andanza que iniciamos desde antes –incluso- que Vicente Fox y sus arpías, anunciarán el gran despojo de nuestras tierras el 22 de octubre de 2001.
Durante más de nueve meses, cada uno de nosotros: hombre, mujer, niño, anciano, joven; nos dedicamos a trazar los surcos de dignidad por doquier; en el campo, en la universidad, en las fabricas, en las escuelas, en la calle, en las colonias; con otros compañeros que sufren del mismo dolor que nosotros y a los cuales les aprendimos la decisión para luchar y resistir a pesar de las tormentas más oscuras y pesadas, que a veces caen, pero que en definitiva no nos aplastan, mientras mantengamos la firmeza.
Cuando vimos que nuestras tierras, nuestra historia, vida e identidad estaba siendo amenazada, iniciamos a hacer lo que nuestros abuelos en otros tiempos. No teníamos más armas, más que nuestra voz, nuestras manos y la voluntad.
Con nuestra voz fuimos multiplicando más voces, más y más. Primero fueron de casa en casa, luego se juntaban y se iban pueblo por pueblo, poco a poco se fueron extendiendo, hasta alcanzar todos los rincones como un gran eco que cuando rebotaba hacia nosotros nos decía NO ESTÁN SOLOS, ESTA LUCHA ES DE TODOS!!!!
Con nuestras manos empezamos a sembrar una semilla que se llama solidaridad. Casa por casa, Pueblo por pueblo, compañero por compañero. A cada paso, cada acción la solidaridad florecía.
Igual que en tiempos de la aparente quietud, nuestros machetes nos han acompañado. Cada vez que salíamos a sembrar la semilla de la solidaridad, en el norte, en el sur, a donde fuésemos, nunca ha dejado de estar junto a nosotros. Nuestro machete es un compañero más, por eso igual que los estudiantes, los campesinos, los indígenas, los obreros, las amas de casa, los colonos, los artistas, los intelectuales, los jóvenes, las mujeres y todos los que nos proveen de la semilla de la solidaridad; nuestro machete siempre está a nuestro lado, junto a nuestro hombro. Un machete que desde tiempos inmemorables ha acompañado al hombre para abrirle los senderos de la libertad.
Desde entonces así hemos venido caminando. El 11 de julio la historia volvió a dar un viraje y para comprender lo que significa hoy, Atenco, Acuexcomac, La Magdalena, Tocuila, Col. Fco. I Madero, Nexquipayac y todos nuestros pueblos de la orilla del agua, conformados en el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, es necesario hablar del 11 de julio de 2002.
A nosotros nos dio varias lecciones, y cuando digo nosotros no sólo quiero referirme a las comunidades que valientemente pusieron hasta el pecho para enfrentar al enemigo, sino al pueblo de México y a las organizaciones hermanas con las que a la fecha, seguimos manteniendo lazos de solidaridad porque así lo aprendimos, así nos lo enseñaron los abuelos. Varias de estas lecciones más significativas, en nuestra vida colectiva van de la mano con la dignidad.
La historia de Atenco, antes de que surgiera el movimiento por la defensa de la tierra, es la historia de miles de pueblos de nuestro México. Corporativismo, manipulación, represión, sumisión, ha sido la estampilla del PRI, el partido político más viejo en la historia del Estado mexicano, seguido del PAN, que le ha heredado a este país la mentalidad más conservadora, mojigata e hipócrita, que siguen mostrando a la hora de reprimir, igual que el PRI.
De tal suerte que los presidentes o autoridades oficiales, al menos la mayoría, han sido como aves de paso en nuestras comunidades. Ha dado lo mismo que haya o no un alcaldillo oportunista; las obras, la vida y la sobrevivencia la acaba rigiendo el pueblo. Escuelas, calles, drenaje, han sido obras del pueblo; los hospitales, secundarias, preparatorias, universidades, todo lo que nos falta, también será obra del pueblo.
Quizá la plaza no cambia mucho a las viejas fotografías, salvo por la calle que antes estaba empedrada, quizá los cambios de obras más grandes con las que ha contribuidos nuestros pueblos, no se noten en lo absoluto y hay un tanto de razón para ello. En cada comunidad nuestra, nada ha cambiado: las mismas carencias; las mismas escuelas de cartón; las mismas libretas; zapatos, bocados que son insuficientes para todos nuestros niños; los botiquines contados, que tenemos como dispensarios, las mismas añadiduras a las penas, pero nunca la cura de fondo.
Trienio con trienio, sexenio con sexenio, así han pasado los presidentes priístas, con promesas y migajas. De no ser por la organización de los pueblos, sin las cooperaciones y el propio trabajo para forjar la vida que quieren nuestros padres para nosotros y nuestros hijos, nada de todo lo que tenemos ahora sería. Sin duda, han existido hombres y mujeres que ocupando puestos públicos han trabajado con y para su pueblo. Obedeciendo más a la insignia de su ética y compromiso con su pueblo, que a la de las dinastías del priísmo y del panismo. Pero a los más, sin haber ocupado ningún cargo, más que, el ser parte de un pueblo, les recordamos por sus acciones que se tradujeron en obras como nuestra Casa de Cultura Popular, que fue la primer escuela de este municipio y que en ese entonces (en los años cincuentas) en asambleas abiertas los ejidatarios decidieron ocupar un ejido para que se hiciera posible el primer pilar de la educación para el pueblo, por la que ahora nosotros también luchamos, o este auditorio que ahora lleva el nombre de Emiliano Zapata.
Algunos siguen pensando que las obras que valen más son las que se ven y entonces la vendimia del supuesto desarrollo, les cae muy bien, pero curiosamente se han conformado con eso: ver, aunque sea en promesa.
Nosotros creemos que las obras más grandes no son toda la infraestructura o grandes construcciones, sino la conciencia social y las acciones que hacen posible tales obras.
Por eso, muchas de nuestras comunidades en las que la dignidad prevalece, hoy día ya no se conforman con las vanas promesas y mucho menos se sientan a esperar los periodos electorales, para ver que cae.
La defensa de la tierra nos enseño a valorar y saber distinguir lo que es nuestro, de ahí que tanto lo defendemos. Aprendimos a que el pueblo unido, decidido, claro y organizado puede lograr lo que se proponga, aun sin la presencia de los partidos políticos.
Reaprendimos que el hecho de tener raíces en estas tierras, es motivo de orgullo, pero no del orgullo con desden sino el orgullo humilde, honesto, digno.
Aprendimos que la organización que ya de por sí existía desde tiempos remotos, se vuelve más valiosa cuando la tenemos conciente, lo mismo para hacer una fiesta que para luchar por una escuela, por un hospital.
Aprendimos de otras experiencias de lucha y aprendimos que cada acción digna es una enseñanza y en ese sentido, todos los que luchan desde cualquier trinchera y por razones justas, nos están enseñando y a veces sin saberlo; como los maestros de Oaxaca, los mineros concientes de Sicartsa, los electricistas, los trabajadores del IMSS, los zapatistas, los estudiantes, los jóvenes…
Aprendimos a ver al enemigo de pie y de frente. Aprendimos a aprender.
El día de hoy nuestra memoria evoca el 11 de julio de 2002 y no para lamentarnos sino para sentirnos orgullosos de ser los escultores de está historia de futuro que es nuestra.
Pero hoy también la injusticia, la bestialidad de los verdugos que nos avasallo el 3 y 4 de mayo, 70 días exactamente desde aquellos días rojos, nos trae aquí para que no pase como si no pasara.
Hoy nos presentamos ante este juicio sin las togas de la negligencia.
Nos presentamos aunque sea sólo con la voz, porque para señalar a los asesinos, violadores, carceleros, persecutores y represores; basta con que lo tengamos presente. No estamos todos, pero desde donde estamos, en los calabozos, en la libertad condicionada, sobre la dignidad que sostiene la fortaleza de nuestras hermanas agredidas, desde nuestros refugios, les decimos, los señalamos:
Vicente Fox, Enrique Peña Nieto, Wilfredo Robledo: ASESINOS, VIOLADORES, CARCELEROS
Y las pruebas se extienden, porque se vivió y respaldan nuestra palabra, sin embargo hay que decir la historia lo más completa:
…Antes del 2001 el PRI o el PAN (en la mayoría de los casos) simplemente eran los partidos que por decreto y holganza administraban y desaparecían los recursos de los pueblos; lo mismo de Atenco que de Texcoco, Chiconcuac, Tezoyuca y la mayoría de los municipios de la región.
La permanencia del Grupo Atlacomulco en el terreno político de nuestros días (y que tiene sus orígenes dentro de las familias político-militares-religiosas, del Estado de México en los años veintes), ha sido la cuna de varios gobernadores que como beneficiarios de la institución de la corrupción, la represión y el sometimiento, tal es el caso de Arturo Montiel Rojas (1999-2005) y del actual gobernador Enrique Peña Nieto.
Sin embargo a pesar de que Enrique Peña Nieto proviene de la misma camada priísta, el declive del PRI que se está yendo de picada, en los últimos años, ha exigido el cambio de escamas como las víboras y arpías que son, para provecho de sus alianzas y cualquier remedio para su resucitación, y Enrique Peña Nieto no es la excepción.
Dicen nuestros abuelos todo lo que se siembra se cosecha, y el PRI no necesariamente ha sembrado semilla buena. Por el contrario, igual que el PAN, en el 2001 quisieron instalar su plancha de asfalto sobre nuestras tierras; nos arrebataron varias vidas además de la de José Enrique Espinosa Juárez; a muchos ancianos los mató la angustia y la tristeza que el anuncio del despojo les enfermo y en ese sentido, el PRI y el PAN, Arturo Montiel y Vicente Fox, le vuelven hacer honor a la clase de arpías asesinas a la que pertenecen. ASESINOS.
En los últimos meses la carpa de las elecciones se tendió en la apenas sobrevivencia nacional. Allí los saltimbanquis los últimos tres años y con mayor recurrencia, en los últimos meses presentaron su espectáculo. Y desde ahí alentaron a Enrique Peña Nieto- PRI, para hacer sus acrobacias y éste se tubo que fijar en nuestro pueblo - un pedacito de patria que venció al tigre de papel- y todo para complacer y probar su ras de tirano, de verdugo.
Por un lado Roberto Madrazo en un afán de querer acumular elogios para el público de las gradas más alejadas, las del norte, las de arriba y también para lucir su acto de la mano dura que el público de la clase política esperaba, llamo a su fierecilla y le insito con señas bastante claras, a que nos avasallara y si fuese posible a que nos devorara. Y por otro lado Felipe Calderón complacido por la saña del domador en un gesto de complacencia le aplaudió y poco falto para que le levantara la mano como pedantería de la misma reivindicación: el desprecio por los de abajo, el desprecio por los machetes, el desprecio del pueblo organizado que ya no se deja.
El 3 y 4 de mayo, no fueron días improvisados, ni mucho menos. Los priístas junto con los panistas, y desde luego los medios de comunicación que según su conveniencia es el tamaño de sus imágenes; en un afán de cobrar su venganza, que no habían podido ejecutar, tuvieron que propiciar el terreno para poder echar a andar su maquina del terror. Qué mejor para ellos que la represión, la barbarie, como el parámetro de lucir su mano dura. Qué mejor aportación que la Policía Federal Preventiva, que envió el asesino de Vicente Fox, para su autocomplacencia y venganza, que mejor qué la perversidad de un asesino, violador, como Wilfredo Robledo. -y amargamente para nosotros-, estos verdugos echaron mano de los hilillos de gentes que se han vendido a cualquier precio y que ahora han demostrado que no sólo se agachan y hacen cualquier reverencia para conseguir migajas, sino que son como tapetes en los que los verdugos sacuden sus inmundicias que les chorrean, porque son eso, bestias inmundas.
Y sin embargo hay que poner a cada quién en su justa dimensión. Porque viéndolo bien los delatores a los que también llamamos traidores, nunca han estado del lado de su pueblo y en cambio son fieles a sus patrones verdugos a ellos nunca los han traicionado. Pero sobre todo no nos ceguemos con la rabia, los delatores no son precisamente los culpables de la atrocidad, su condena ya la están pagando y la pagarán incluso por el resto de la historia.
Los verdaderos culpables, los verdaderos responsables del 3 y 4 de mayo rojos, son: Enrique Peña Nieto, Vicente Fox Quesada, Wilfredo Robledo.
Es falso que sólo la veintena de policías represores sean los únicos que merecen la cárcel. Los primeros que la merecen son los altos mandos que ordenaron la bestialidad contra nuestros pueblos.
Es falso que el delito de abuso de autoridad sea el único que cometieron contra nuestro pueblo. Allanamientos, saqueo, torturas físicas y psicologías, golpes, encarcelamiento injustificado, violación y asesinato son la cuenta de delitos que cometieron los verdugos el 3 y 4 de mayo.
Es falso que sea un delito solidarizarse, organizarse y no querer vivir a la suerte o estar sometido como un tapete.
Hacemos referencia a ciertos momentos, porque sin estos se caería en lo mismo que hacen los de arriba: sesgar la historia.
Primero recurrimos al recuento del PRI en nuestros pueblos, para entender de donde provienen las arpías; luego fue necesario desdoblar la carpa electoral para poder ver quién insito, quién aprovecho y quién aplaudió la atrocidad.
Y en medio de todo, hemos visto que los castillos institucionales (la iglesia, los secretarios de gobierno, procuradores de injusticia…) y las cabezas de vaca, no han hecho otra cosa que aplaudir; a veces con su silencio y otras, las más, con cínicas justificaciones.
Pero también hemos visto que nuestra fuerza de voluntad, nuestra dignidad, constante movilización y no se diga la solidaridad, han logrado poner en tela de juicio ante los ojos de todo el mundo, lo que para nosotros es evidente, pero que los mismos verdugos han querido tapar con fachadas absurdas como las ridículas sanciones o simplemente la negación y justificación de los hechos.
Ahora que el panorama sigue un tanto incompleto en el sentido de que el proceso electoral todavía no termina. Lo que es evidente es que a los priístas no les funcionaron todos sus esfuerzos para lucirse. Jugarse todo por todo, represión por premio, represión por presidencia, represión por poder, no es nunca la mejor opción.
Perdieron, no sólo en las urnas, sino también con la poca credibilidad que les quedaba. Perdieron porque nosotros ni estamos muertos, ni estamos vencidos, perdieron y con su furia, su saña, no nos aplastaron y otra vez nos obligaron a levantarnos y lo estamos haciendo, nos aumentaron razones para seguir luchando y no pararemos hasta tener entre nosotros a nuestros padres, hijos, hermanos, no pararemos hasta que los violadores y asesinos que nos arrebataron a Javier y a Alexis, tengan su merecido.
El panorama que se pinta en el país, en los últimos días además de que huele a un fraude precosinado, también huele a buitres azules putrefactos, los mismos que golpean, violan, reprimen, encarcelan. Sin embargo pase lo que pase, en estos días, nuestra lucha la tendremos que acrecentar. Nuestra voz no se podrá opacar ni disminuirá. Por el contrario, se tiene que hacer escuchar en el lugar que sea necesario y con quienes sea necesario.
Ahora Vemos como el pueblo ha decidido abordar la historia que quiere escribir, y va más allá de la figura de Andrés Manuel López Obrador o de cualquier bandera de los partidos políticos. Y sin duda alguna cuando el pueblo organizado, cuando la voz de los de abajo se quiere hacer escuchar, nosotros allí estaremos, no para defender un color, un banderín, sino para defender lo que el pueblo cree que es justo y para seguir señalando y evidenciando que los verdugos asesinos, violadores, carceleros, represores, son los mismos que se coronaron el 2 de julio, son los mismos que corrieron a buscar desesperadamente aunque sea el puesto de vasallos, son los mismos que quisieron aplastarnos el 3 y 4 de mayo. Señalar a los verdugos implica no perderlos de vista y en ningún momento.
Allá adentro, en los calabozos hay gente inocente, y resisten y luchan; también se aprende y se enseña. Y a nuestros compañeros que son inocentes por más que pese el hierro de la injusticia, nunca sentirán el peso de la culpabilidad que si están cargando los verdugos.
A ellos, a nuestros hermanos y hermanas, les doy las gracias del gran ejemplo de dignidad que me enseñan. No pararemos hasta tenerlos entre nosotros. Su libertad es tan valiosa como la vida misma. No dejaremos que los buitres se la coman.
No descansaremos hasta abrazar completamente su libertad.
No están solos, a pesar de que los muros y los barrotes se interpongan sepan que están presentes en nuestro pensamiento y también en nuestro actuar.
Cada palabra que cruce la barrera multiplíquenla por 28. Decir a uno NO ESTAS SOLO O SOLA, Es decirle a todos NO ESTÁN SOLOS.
AMAMOS SU LIBERTAD y por ello no pararemos de luchar.
Nuestra tarea es ardua, nuestra razón está con los compañeros que son inocentes y que ocupan los calabozos injustamente; en cada una de las compañeras agredidas, en cada compañero con libertad condicionada, en Alexis y Javier, en nuestro pueblo, en nuestra patria.
Por todo esto, les reiteramos al pueblo de México que es nuestro testigo principal, a la historia que es nuestro juez de toda la vida y a ustedes nuestro pueblo y nuestros compañeros que:
Vicente Fox es responsable por los delitos: de asesinato, violación, allanamiento, tortura, encarcelamiento injustificado porque él ordeno y contribuyo aportando a la Policía Federal Preventiva
Enrique Peña Nieto es responsable porque él ordeno y planeo el asesinato, violación, allanamiento, tortura, encarcelamiento injustificado y además sigue insistiendo en la persecución e intimidación.
Wilfrido Robledo, es responsable porque él presto sus artimañas y presto su puesto de verdugo para asesinar, violar, allanar, torturar, encarcelar injustificadamente.
ASESINOS, VIOLADORES, CARCELEROS
La impunidad no será el aposento de los que optan en vez de dialogar, reprimir. No será la salvación para ninguno de los verdugos como Enrique Peña Nieto, Vicente Fox y Wilfredo Robledo que ordenaron allanar, violar, golpear, encarcelar, asesinar.
PRESOS POLITICOS: LIBERTAD
ALTO A LAS APREHENSIONES CONTRA LOS INTEGRANTES DEL FPDT
FUERA LA FUERZA REPRESIVA DE NUESTROS PUEBLOS
CASTIGO A LOS ASESINOS DE JAVIER CORTES Y ALEXIS BENHUMEA
CASTIGO A LOS VIOLADORES
ZAPATA VIVE, LA LUCHA SIGUE
América Del Valle
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra

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